Música del blog: Jaroussky ('"Si pietoso")

martes, 10 de julio de 2012

Cuando el objetivo está claro no hay meta que se resista


Cuando todas nuestras facultades están puestas en un objetivo no hay meta que se resista. Si, además, el esfuerzo es colectivo las sinergias se multiplican.

Durante una batalla trascendental, un general japonés decidía atacar. Aunque su ejército era superado en número considerablemente, estaba seguro de que ganarían, pero sus soldados estaban llenos de dudas. En el camino a la batalla, pararon en un santuario religioso. Después de rezar en comunidad, el general sacó una moneda y dijo, “Ahora lanzaré esta moneda. Si es cara, ganaremos. Si es cruz, perderemos. El destino ahora se revelará”.

Lanzó la moneda al aire y todos la miraron atentamente mientras caía. Fue cara. Los soldados estuvieron tan rebosantes de alegría y llenos de confianza que atacaron vigorosamente al enemigo y salieron victoriosos. Después de la batalla, un teniente le comentó al general, “Nadie puede cambiar el destino”. “Absolutamente correcto”, contestó el general mientras mostraba al teniente la moneda, la cual tenía caras en ambos lados. 




La crisis hace florecer el talento



 
Observo que muchos progenitores pretenden encaminar a sus hijos e hijas hacia estudios que resulten prácticos, es decir, que garanticen un puesto de trabajo al terminar. Pero en un momento de escasez de oportunidades como el actual tal vez no sea tan importante qué profesión elegir, ya que el futuro se presenta complicado en todos los casos.

La crisis, pues, es una oportunidad para que florezca el talento. Porque la competencia depende en buena medida de la motivación y la implicación de las personas en cualquier tarea que desempeñen. Y la implicación está relacionada con la motivación y los valores.

Cuando todas nuestras facultades están dirigidas hacia un objetivo, no hay desafío que se resista. Y si al esfuerzo lo acompañamos de un proceso de coaching que prevea instrumentos como un plan de acción o la búsqueda del equilibro en los distintos aspectos de la vida o ejercicios de control emocional o todo junto el impulso puede multiplicar su potencia por infinito.

Todo esto sirve también para cualquiera que esté desempeñando una tarea o profesión en estos momentos. Si crees que te has equivocado o que no estás en el lugar adecuado, es un buen momento para rectificar y emprender el camino que debiste haber tomado tiempo atrás. Ello, claro está, si te es posible familiar y económicamente. Si no, puedes trazar un plan de acción para hacerlo en cuanto te sea posible.


jueves, 5 de julio de 2012

La realidad cambia según cómo se la mire





Cambiar una idea es cuestión de perspectiva. El denominado reencuadre en Programación Neurolingüística consiste en observar un problema desde otro ángulo. Este ejercicio nos permite conservar una idea de la que quizás no podemos prescindir, pero deja de preocuparnos o lo hace en menor grado. 

Una noche, Nasrudin no paraba de dar vueltas en la cama.
   - ¿Qué te pasa? -le preguntó su mujer- ¿Por qué no duermes?
Nasrudin le confesó que no tenía las siete monedas de plata que debía pagarle al día siguiente a su vecino Abdullah, lo cual le preocupaba tanto que le impedía dormir.
Su mujer se levantó, se echó encima una bata, salió a la calle y se puso a llamar a gritos a Abdullah, hasta que éste se asomó a la ventana, frotándose los ojos de sueño, y preguntó:
   - ¿Quién me llama? ¿Qué diablos ocurre?
La mujer le dijo:
   - Sólo quiero que sepas que no vas a cobrar mañana tus siete monedas de plata, porque mi marido no las tiene.
Dicho lo cual, la mujer regresó a casa y le dijo a
Nasrudin:
   - Duérmete. Ahora, que se preocupe Abdullah.

martes, 3 de julio de 2012

¿Para qué sirven las ideas?



¿Te has preguntado alguna vez para qué sirven tus ideas? Cuando digo ideas, quiero decir creencias, es decir, aquello que te da seguridad, que te permite identificarte con otras personas y reforzar tu sentimiento de pertenencia. Pues bien, sirven para todo esto que acabo de decir y para todo lo demás que se te ocurra.

Y a propósito de esto surge la quinta regla de mente. Dice así: una idea aceptada por la mente inconsciente se mantiene hasta que otra toma su lugar. También se puede formular de esta otra manera: cuanto más tiempo permanece una idea (en la mente) más difícil es que se la reemplace por otra.

Las ideas, las creencias pueden alojarse en el consciente o el inconsciente. Pueden situarse también entre ambas instancias. En cualquier caso, cumplen una función positiva, aunque no lo sepamos apreciar a primera vista. Obtenemos de ellas un beneficio secundario y pueden acabar generando hábitos.

Por eso una idea de la que nos deshagamos necesita ser reemplazada por otra que la sustituya y que siga haciendo el mismo efecto que la primera. ¿Y qué ocurre con las creencias o hábitos muy arraigados? Pues que dejan una impronta donde a otros alternativos les resultará muy difícil encajar.

Y tan fuertemente se aferran las personas a ciertas creencias que se convierten para ellas en auténticas muletas. Jamás podremos hacer cambiar a alguien una idea que defienda a ultranza por muy equivocada que ésta sea a no ser que le proporcionemos otra que cumpla para ella la misma función, que le proporcione idéntico beneficio.

Otras reglas de la mente:

-Las ideas contradictorias angustian a la mente.
-Todo pensamiento causa una reacción física. 
-Lo que esperas tiende a hacerse realidad.
-Para la mente la imaginación es más poderosa que la información.