Música del blog: Jaroussky ('"Si pietoso")

martes, 28 de junio de 2011

Eres lo que crees que eres




Puede parecer una obviedad, pero esta declaración oculta profundos significados, pues lo que creemos que somos y, más importante aún, por qué lo creemos permanece muchas veces velado a nuestra conciencia. Sin embargo, es un discurso perfectamente articulado por nuestro inconsciente, que es posible descifrar para encaminar adecuadamente nuestros objetivos.


Nuestras creencias limitantes son uno de los principales obstáculos para el cambio y la evolución personales. Constituyen nuestros principales y más sibilinos enemigos internos. Nos llevan a pensar que no merecemos una vida más feliz o satisfactoria o que no somos capaces de conseguirla, y estas suposiciones nos impiden poner en marcha los mecanismos internos que nos permiten alcanzar una existencia plena.

Cualquier mejora en nuestras vidas o cambio eficaz pasa por tres fases, según las definió el formador de Programación Neurolingüística (PNL) Joseph Yeager: querer cambiar, saber cómo cambiar y tener o darse la oportunidad de cambiar.

Querer cambiar supone poner toda nuestra atención y interna y externa en conseguir nuestro objetivo que, antes de nada, tiene que estar perfectamente definido.  No podemos ir a por algo si no sabemos lo que queremos y cómo lo queremos.

Saber cómo cambiar. En esta fase, el objetivo se centra en examinar nuestras estrategias de pensamiento, sentimiento y actuación, y nuestras creencias limitantes, es decir, qué mecanismos internos están interfiriendo en el logro de nuestras expectativas, que creemos sobre nuestras aptitudes o qué nos decimos internamente que nos está bloqueando. Las personas somos capaces de mucho más de lo que nos creemos y de todo lo que nos proponemos si ponemos en marcha las estrategias adecuadas y reemplazamos las creencias limitantes por otras potenciadoras. En las condiciones adecuadas, podemos mover montañas.

Finalmente, es imprescindible darse la oportunidad de cambiar. Procurarse tiempo y espacio para lograr los objetivos. Hay metas que requieren tiempo y otras se alcanzan más rápido. Todo depende de la energía que aplique cada cual y de su flexibilidad para buscar nuevas estrategias y despojarse de esas malas consejeras que son las creencias limitantes.

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viernes, 24 de junio de 2011

No vivas improvisando



Así como necesitamos cierta organización para cumplir con nuestras tareas rutinarias: horario laboral, cita en una consulta o en la peluquería… y todo marcha sobre ruedas porque no dejamos nada al azar, igualmente precisamos dar una dirección a nuestras acciones y a nuestro pensamiento para hacer buenas elecciones.

Es cierto que en ocasiones hay que actuar sin calcular demasiado. Es bueno tirarnos a la piscina porque, si anticipáramos todas las posibles consecuencias, podríamos fijarnos sólo en lo malo, sin acabar de decidirnos nunca a dar un paso adelante. Tal es el caso de tener descendencia (no sabemos qué clase de personas nos resultarán o cómo interactuaremos con ellas) o de hipotecarse para comprar un piso (con una deuda a 30 ó 50 años, ignoramos si podremos afrontar el pago). Son, por tanto, proyectos a los que no merece la pena dar demasiadas vueltas. Y es que la vida nos plantea desafíos que escapan a toda programación y previsión. Afortunadamente. ¡Cuánto nos aburriríamos sin ese factor sorpresa!

Sin embargo, en otras ocasiones, el asumir creencias limitantes (todo pensamiento que damos por cierto y nos impide avanzar) o encarar proyectos sin planificar adecuadamente los pasos a seguir puede frustrar nuestras expectativas y afectar a nuestro rendimiento. Esto vale para opciones tan variopintas como proyectar una carrera profesional, el ritmo estudio de todo un curso escolar, el desarrollo de un negocio, un régimen dietético a medio-largo plazo, una relación amorosa, un modelo para educar a nuestros hijos e hijas...

La cuestión de las creencias limitantes merece un capítulo aparte, así que me referiré sólo a este último aspecto, que resumiría en la siguiente idea: para encaminar bien nuestros objetivos, lo más recomendable es trazar un plan de acción.

El plan de acción establece como primer punto el escenario final, pues en el coaching los objetivos siempre se plantean en positivo y con vistas al futuro. Al futuro soñado, pero posible… Los sueños siempre son posibles, aunque no ocurran exactamente como los habíamos imaginado. Posteriormente, se establecen las etapas, primero se piensan con el corazón y luego se sienten con la cabeza. 

Cada etapa lleva su fecha y sus “metas volantes” con la gratificación correspondiente. El plan, según su plazo, se reajusta y se supervisa entre coach y cliente/a. El coaching permite a las personas sentirse apoyadas, estimuladas y, eventualmente, aconsejadas en este camino hacia sus propósitos. 

Puedo asegurar que contar con un plan de acción es imprescindible para no dejar de lado los retos que nos planteamos por dificultosos que resulten.

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martes, 21 de junio de 2011

¿Por qué no entendemos a los demás?



Cada ser humano es único. Es por ello que no existen patrones ni para educar ni para relacionarse con éxito con las personas, a pesar de los recetarios que ofrecen periódicamente las revistas femeninas.

Todos y todas formamos parte de distintos sistemas, llámense éstos sociedad, familia o comunidad del tipo que sea. Estructuras que se dotan de unas normas de convivencia que todos sus miembros deben conocer y acatar por el bien común. Es algo que entra dentro de cualquier lógica. 

Otra cosa es tratar a sus integrantes como si sólo fueran partes de ese engranaje, sin entender ni aceptar su singularidad. Y es ahí donde acaban fallando los sistemas. Lo estamos viendo ahora mismo con las protestas de los “indignados” en las calles.

El problema es que esta forma de relación se ha trasladado al ámbito privado, donde todo el mundo es etiquetado según su género, su adscripción a una ideología, su edad…  por mucho que el conocimiento que tenemos de las personas que conviven con nosotros nos permita saber que son mucho más y más complejo que todo eso. El resultado son los desencuentros, los malentendidos, los rechazos… que surgen entre personas cercanas o lejanas, más habitualmente de lo que cabría esperar.

¿Por qué ocurre? La PNL (Programación Neuro-Lingüística) ofrece, a mi juicio, una buena respuesta. Esta disciplina aborda el estudio de la experiencia subjetiva y tiene como lema “El mapa no es el territorio”. Ello quiere decir que cada visión de la realidad es única y personal. Llega a nuestro cerebro mediatizada por nuestras impresiones sensoriales y se expresa mediante el lenguaje, que además de su ambigüedad, es limitado para abarcar la totalidad de la experiencia.

Así que cada cual tenemos nuestro “mapa” y  si queremos establecer sintonía con otra persona, hemos de saber leer su “mapa”. Confundir el “mapa” con el territorio supone generalizar una visión y experiencia particulares, que nos impide aceptar y entender las perspectivas propias de las personas que nos rodean. La buena noticia es que se puede aprender a interpretar otros “mapas”.

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viernes, 17 de junio de 2011

Pequeñas acciones, grandes efectos


Muchas veces pensamos que necesitamos grandes transformaciones para vivir más a gusto en nuestro cuerpo. Y no es así. En realidad, son las pequeñas cosas las que nos hacen sentirnos mejor o peor cada día.

El Coaching muestra que un pequeño cambio puede actuar como palanca que remueva y recoloque todos los aspectos de nuestra vida. Y no se trata sólo de teorías. Fijémonos en algo que nos perturba. Una preocupación, por ejemplo. ¿No es verdad que prestarle atención nos impide ver todo aquello que nos llena de satisfacción? Y, al contrario: un pequeño detalle, como un regalo o una sorpresa inesperada, puede animar nuestros días de desasosiego. 

Con la aplicación de una conocida técnica de Coaching, la Rueda de la Vida, resulta relativamente sencillo encontrar ese punto palanca, una pequeña modificación de hábitos que puede darle un nuevo sentido a toda nuestra existencia. Los milagros de cada día suceden a pequeña escala.

Otra eficaz herramienta, de acción más profunda, el Coaching wingwave, posibilita integrar a nivel inconsciente todos aquellos episodios que ya ha elaborado nuestra conciencia (o no), sin que se hayan ensamblado satisfactoriamente. El efecto que provoca es espectacularmente liberador. 

Está basado en el famoso principio de la teoría del caos de que "el aleteo de las alas de una mariposa puede provocar un tsunami al otro lado del mundo". Dicho más sencillamente, como se explica en la wikipedia: “Dadas unas condiciones iniciales de un determinado sistema, la más mínima variación en ellas puede provocar que el sistema evolucione en formas completamente diferentes. Sucediendo así que una pequeña perturbación inicial, mediante un proceso de amplificación, podrá generar un efecto considerablemente grande”.  Una pequeña impresión que emerge de nuevo a nuestra consciencia nos da la clave de todo un asunto. Pero de esto hablaré más extensamente en otra ocasión.

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miércoles, 15 de junio de 2011

Cómo conseguir nuestros objetivos


Cuando no logramos alcanzar nuestros objetivos, lo que ocurre normalmente es que no están bien definidos o carecemos de una buena planificación.

Es importante aclararlos, porque de lo contrario estaremos dando palos de ciego. Esto que no excluye que lleguemos a ellos, pero puede que a cambio tengamos que pagar un coste energético muy elevado, que nos podemos ahorrar si hacemos un buen planteamiento.

¿Cuáles son las características de unos objetivos bien diseñados? 

  • Tienen que ser concretos y específicos: Es preciso delimitarlos muy, muy bien.
  • Alcanzables: Tiene que estar en nuestra mano conseguirlos sin que dependan de terceras personas.
  • Ecológicos: No deben suponer un desgaste personal y tampoco debe afectar negativamente a las personas de nuestro entorno, en concreto, aquellas de las que dependemos y que dependen de nosotras. En este sentido, también es conveniente concentrarse en lo que queremos y alejarse de “ruidos” exteriores que supongan desgaste físico, emocional o ambos.
  • Deben ir acompañados de un plan de acción: Esta ‘hoja de ruta’ establecerá los pasos a seguir detalladamente, con sus etapas, fechas y, muy importante, los premios que nos animarán a continuar.
Esta receta la puede cocinar la persona misma, naturalmente, pero si cuenta con la asistencia de un/a coach dispondrá de un ayuda profesional cualificada que le posibilitará aclararse más rápido, fijar las etapas de la forma más conveniente y explorar los recursos, experiencias y posibilidades de que dispone para lograr lo que se proponga. Siempre, claro está, bajo las cuatro premisas arriba citadas.

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jueves, 9 de junio de 2011

Una vida sin motivación no es vida


(Forges, en 'El País')

Cada vez me encuentro con más personas que antes o después rompen con sus inercias y deciden dar un vuelco a su vida. Conocí a un Economista de La Comercial que, acabada la carrera, decidió que lo suyo era el cine y se lanzó a la aventura de recorrer festivales entrevistando a cuanto famoso podía ‘cazar’. Hoy en día forma parte de la plantilla de un periódico y escribe fabulosamente bien. Sin duda, es lo suyo.

En otra ocasión, coincidí con una profesora de euskera que también iba para economista y lo dejó en el camino para cambiar de carrera, decisión en la que se reafirmó cuando, al ir a trasladar la matrícula de un sitio a otro, un responsable del banco le interpeló “¿Pero has pensado bien en lo que estás haciendo? Si terminas tus estudios, serás como yo”. A lo que ella replicó: “Pero es que yo no quiero ser como tú”.

Otras personas han dado un giro radical más tarde, cuando veían que la vida se les escapaba de las manos y no se resignaban a aplazar sus ilusiones a la espera de una jubilación gozosa que nadie garantiza que llegará.

Sin embargo, no todo el mundo tarda tanto en encontrar su lugar en el mundo. Por más que cueste entender, existen muchas personas que se sienten perfectamente cómodas desempeñando las tareas más ingratas o rutinarias que nos podamos imaginar. Naturalmente, están bien donde están. “Fluyen”, como dirían los místicos de nuevo cuño.

No es el caso de los primeros a los que me refería, donde todo chirría en sus engranajes existenciales. Este “ruido” indicaría que hay algo que revisar o que transformar. Pero, ¡cuidado!, la metamorfosis tiene que ser “ecológica” para que resulte exitosa, es decir, no puede suponer perjuicios en otras áreas importantes de la vida.

Cambiar es muy saludable, pero huyamos de los proyectos e ideas temerarios. Antes de tomar cualquier decisión, aclaremos de forma precisa lo que queremos, examinemos los pasos que hemos de dar, sopesemos lo positivo pero también lo negativo, y en el otro lado de la balanza coloquemos nuestros valores y compromisos, y veamos si nuestro ecosistema emocional está en armonía después de este proceso. ¡Ah! Importa también adoptar las decisiones en el momento justo. Ni demasiado pronto ni demasiado tarde. ¿Cuándo? Justo cuando alcancemos este equilibrio que acabo de mencionar.

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martes, 7 de junio de 2011

Mirar la realidad con otros ojos


Abrirse a nuevas experiencias es fundamental para el aprendizaje. Esto lo tiene hoy muy claro la juventud, que no pierde ocasión de conocer otras culturas, otras formas de vida.

Este vídeo habla sobre la motivación, la perseverancia… Lógicamente, es difícil conseguir objetivos sin estos ingredientes, que además tienen que ir necesariamente unidos, porque la motivación sin perseverancia hace que nos desinflemos rápidamente, y la perseverancia sin motivación nos priva de la pasión que todo reto necesita para hacer frente las dificultades que se presentarán inevitablemente. ¿Alguien se imagina mantener un proyecto a largo plazo sin las inyecciones de adrenalina y serotonina que provoca el entusiasmo? 

Puede que alguien piense que un proyecto que carece de este fermento no merece la pena. En mi opinión, simplemente debe reformularse para hacerlo estimulante día a día. Y esto es posible. De lo contrario, no podríamos mantener durante mucho tiempo un trabajo o una relación de pareja, por ejemplo. 

La película tiene otro aspecto que me parece interesante comentar, aunque sus autores no lo destaquen. Se ve en ella a gente apresurada y como con la cabeza puesta en una idea fija. Me hace pensar en que las prisas nos ocultan muchas de las cosas interesantes que suceden a nuestro alrededor y hasta en ocasiones nos impide apreciar aquello que verdaderamente importa, como la amistad en este caso. Y no sólo eso. También, volviendo a donde empezaba, nos vela la gran cantidad y variedad de mundos fascinantes que existen allá donde nos movemos. 

Como reconocía hace poco alguien muy viajado: no hace falta salir afuera para encontrar historias sugerentes. Claro que no. Eso sí, es ineludible mirar lo que nos rodea con otros ojos.

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domingo, 5 de junio de 2011

La caja de herramientas



He seleccionado este vídeo en youtube porque muestra gráficamente cómo transcurre una sesión de coaching. El coach, provisto de una caja de herramientas, ayuda al cliente a superar todos los obstáculos para conseguir sus objetivos.

Las herramientas del coach son muy variadas y versátiles. Según el tipo de coaching que se practique -y aquí hay que recalcar de nuevo que a igual que cada cliente es un universo propio cada coach tiene su "librillo"- se usarán más unas u otras.

Algunas parecen tocar la parte más racional de la personalidad, como el diálogo por ejemplo, y otras se dirigen más a la parte emocional. Digo parece, porque estoy convencida de que todas inciden en estas dos instancias al mismo tiempo. No pude ser de otra manera porque, ¿qué sería tomar una decisión o hacerse un propósito sólo con la cabeza o sólo con el corazón? Seguro que una determinación tal cojearía por uno o varios lados.


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sábado, 4 de junio de 2011

Qué es el coaching y para qué sirve

Empezaré por explicar qué es el coaching y para qué sirve. A mucha gente le parecerá algo ocioso, puesto que en la era de Internet todo está en la red y en ella se puede encontrar información a raudales sobre esta y otras cuestiones. Pero trataré de contarlo a mi manera. Y es que hay unos cuantos principios básicos en el coaching, de los que me vienen dos a la cabeza inmediatamente: no se debe dar nada por supuesto y cada persona tiene su propia y única visión del mundo. De ahí los problemas de relación que experimentamos cuando queremos imponer nuestros puntos de vista o pensamos que son universales.

Precisamente, mejorar la comunicación con los demás tiene mucho que ver con el coaching. Una de las cosas que posibilita es la empatía, o lo que es lo mismo ponernos en el lugar del otro/a. Pero esto no es lo más importante. El coach o profesional ayuda a la persona a situarse en un futuro deseado y proyectado, y lo hace buscando con ella los recursos necesarios para iniciar y culminar ese proceso. 

Pero, como dice el proverbio chino "Hasta el viaje más largo comienza por el primer paso", el camino se realiza etapa a etapa, cada una ajustada a las posibilidades reales del/la cliente y totalmente personalizada. Tanto que es la persona misma quien las establece.

Esta es otra de las características importantes del coachig: no existen ni patrones, ni protocolos, ni técnicas rígidas, ni diagnósticos ni etiquetas. Aquí la regla es: cada persona, un mundo, unas necesidades, unas posibilidades.

Por eso se dice, y con razón, que el coaching es un arte. Exige una gran dosis de creatividad y sensibilidad por parte del/la profesional, aunque también del/la cliente, que debe acostumbrarse a cambiar sus puntos de vista, sus hábitos y sus rutinas si quiere mejorar su vida.

En efecto, si se sigue haciendo lo mismo, siempre se obtendrá lo mismo. Cualquier cambio exige una reestructuración previa. Y esto es especialmente importante si hablamos de motivación y clarificación de objetivos y metas, algunos de los principales objetivos de la sesión de coaching.

¿Y en qué situaciones es bueno recurrir a un coach? En muchas de la vida, pero sobre todo cuando se quieren definir objetivos; mejorar la autoestima y la autoimagen; desarrollar habilidades de comunicación; dar más calidad a las relaciones amistosas, laborales, afectivas o familiares; superar limitaciones, bloqueos mentales y autosabotajes; aumentar la concentración y la motivación; prepararse mental y emocionalmente para situaciones que exigen máximo rendimiento; afrontar duelos y pérdidas; diseñar un plan de acción o echar un vistazo general al panorama de la vida para ver qué se puede mejorar para vivir con más satisfacción.

En general, siempre que se piense que se necesite un entrenamiento y acompañamiento personal cualificado, pues esto y no otra cosa es el coaching.